lunes, 27 de mayo de 2024

REVISTA Cultura de Veracruz 145

 


DESCARGA AQUI👈

  ________HIPOLITO G, NAVARRO________


https://www.youtube.com/watch?v=wLcAz67N4QY

Hace varias décadas conocí a Hipólito G. Navarro , a quien ahora he vuelto a encontrar transformado en un notable narrador en España. De su obra monumental, comparto esta muestra Literaria en las páginas de Cultura de VeracruZ. Significa un homenaje a la amistad y a la consagración de mi amigo Hipólito G. Navarro . Adjunto uno de tus textos maravillosos e inolvidables:. Además agradezco la colaboración fraterna del artista José Luis Navarro , por su muestra por sus pinturas reproducidas en nuestras paginas. Brindo por estos encuentros mágicos y fascinantes de mi vida.


______Jamón en escabeche_______

Una historia pequeña debe necesariamente estar formada por una anécdota mínima con un gancho fuerte en la primera línea, un desarrollo posterior de dos o tres líneas a lo sumo, y otra línea ya más corta para cerrar con un portazo una sugerencia apenas dibujada.

A mí la historia pequeña que se me apetece ahora tendría que partir de un gancho clavado firmemente en el techo de la cocina, lo suficientemente agarrado como para soportar el peso de un buen jamón que habré comprado para sorprender a la parienta con un manjar no muy habitual en nuestra economía, continuar la pequeña historia con un taburete para colgar la pieza impresionante a una altura lo suficiente como para que sea un fastidio rebanar las lonchas y que el asunto nos dure un tiempecito, y procurarme un cuchillo bien afilado para separar las partes de tocino y catar en principio la calidad de curación de este arrebato. Luego, en una desesperación del paladar recién nacido a la abundancia y a la gula, abusar de las capacidades de mis tripas devorando la mitad del artefacto sin esperar a la parienta, que el jamón comido así como a escondidas sabe más y se cuela livianito como un caldo de gazpacho introductorio a las siestas del verano, y realizar una parada para el trago de cerveza cotidiana antes de atacar la cara oculta con ansias renovadas y la firme determinación de exterminar en diez minutos lo que aunque ya es medio jamón puede ser un argumento completísimo de bronca con la Ignacia, que vendrá reventada de apañar aceitunas para encima verme a mí vagueando en lo alto de un taburete agarrado ya tan sólo de una cuerda y limpiándome las grasas delatoras en la bocamanga del abrigo, que para entonces el hueso ya lo habré escondido en la alacena y habré terminado la faena farragosa de construir el lazo que me sirva de corbata, rodeándome el pescuezo con el aroma intenso todavía del jamoncito, antes de darle la patada definitiva al taburete que termine de una vez por todas con esta digestión tan indigesta.

Me apetecería una historia así de pequeñita, pero como no está el horno para bollos, con la Ignacia deslomada a la sombra de los olivos recogiendo los sustentos, me conformo con el culebrón de una historia más larga, con este carajo de lata de sardinas que no se quiere abrir y mira que ya tengo abierto el pan hace media hora y la cerveza sin espuma, que ya tengo claro que una tarde más me la tendré que beber sosa y sin fuerza por culpa de esta afición desmesurada y por obligación del escabeche, con lo bueno que estaría este bocadillo repleto de las lonchas de la otra historia, rebanadas con delicadeza de un jamón colgado en un gancho que pertenece a ésta y que me mira desde el techo cada tarde manejar peor el abrelatas.









lunes, 6 de mayo de 2024

REVISTA Cultura de VeracruZ 144

 👇

👈DESCARGA AQUI 👈

REVISTA 144          

CHAVELA VARGAS

 LETRAS EN ESPAÑA

Raúl Hernández Viveros                                  

 

                                           Pintura: José Luis Navarro, 
en agradecimiento de participar en Cultura de VeracruZ




A finales del siglo XX, recorrí varias regiones de España. Desde mi juventud Antonio Ferres abrió las puertas de su conocimiento. Fue durante el periodo que se desempeñó como docente en la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana. Se consolidó una amistad fraternal. Luego me invitó a visitarlo a su lugar de origen: Madrid de los Austrias. De tal manera que siempre obtuve su generosa hospitalidad.  Compartimos nuestras lecturas sobre las letras ibéricas de entonces. Principalmente sobre la narrativa y al final su adoración por la poesía. 

 



Continuamos los lazos intelectuales hasta el final de su vida, y me aproximó a la o
 bra de Pepa Nieto. Al   mismo tiempo, en estos recorridos por la península, surgió el vínculo de hermandad con Pedro N.  Domene.  Entrevisté a Diego Granados; este grupo de colegas editaba la revista Batarro.  Organizamos  un número a la literatura veracruzana. Años después, Pedro N. Domene, María Ángeles y sus hijas visitaron la capital veracruzana. Los lazos se estrecharon en proyectos literarios. Agradezco su respaldo en la realización de la antología Cuento español actual. Estuve el tiempo necesario en la búsqueda de esta muestra literaria, porque abrió las puertas de su casa en Huércal de Olvera, consultando su biblioteca. Lo cual facilitó la búsqueda de narradores elegidos; además, de proporcionarme los domicilios de varios autores a quienes conocí e invité a participar en esta antología que el Fondo de Cultura Económica ofreció a la luz pública. A la distancia de un par de décadas, la muestra narrativa resulta todavía una fuente para aproximar a los mejores escritores consagrados. Desde entonces idealizaba realizar una antología de  poesía española contemporánea.

Con el apoyo infinito de Iván Vergara García, redimí aquel anhelo. Con motivo de los XXVIII aniversario de  Cultura de VeracruZ, en estas páginas se estampa el pluralismo y la transparencia de expresiones literarias de excelencia estética.




jueves, 14 de marzo de 2024

REVISTA Cultura de VeracruZ 143

  DESCARGA AQUÍ 👈 

REVISTA 143




MERCEDES ESCOLANO

CATULO

DIXIT

 

(Cádiz, España, 1964) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Cádiz y prosiguió estudios de doctorado en la Universidad de Sevilla. Durante 34 años ha sido profesora de Lengua y Literatura Castellana en institutos andaluces. Ha publicado los siguientes poemarios: Las bacantes (1984).  La almadraba (1886). Felina calma y oleaje (1986). Estelas (1991; 2ª ed., 2005). Reales e imaginarios (1993).  Malos tiempos (1997; 2ª ed., 2001). No amarás (Cádiz, 2001).  Islas (Madrid, 2002).

Juegos reunidos. Poesía 1984-2004 (2006). Fascinación del Atlántico (pliego) (2007). Café & Tabaco (2007). La bañera de Ulises (2008). Habitación de hotel (2010).  Jardín salvaje (pliego) (2011). Placeres y mentiras (2019). Belleza (pliego) (2021). Jardín salvaje (2022)


  ¿Su aliento es el aliento de las rosas?

–No.

¿Su pie es la pluma más leve de la tierra?

–No.

¿Es su cabello un finísimo hilo que el sol tejiera?

–No.

 

Pero Lesbia, cuando duerme, me parece

un cervatillo adorable, inocente y mullido,

acurrucada a mi lado, sin peligro

de que dardos y sucias habladurías la hieran.

Cuando despierta, en cambio, cambia su semblante.

Adopta un gesto altivo y una postura de defensa,

sabiendo que son muchos maldicientes

los que esparcen rumores de casa en casa.

Toda Roma lo sabe: esta fierecilla indómita

no está dispuesta a agachar la cabeza

y someterse al marido que tanto le aburre.

Prefiere ir de unos brazos a otros,

brazos siempre fuertes y jóvenes,

no necesariamente de patricios,

y apurar copas de vino de Falerno

con ansia, sin sentido de culpa.

A mí me desprecia y utiliza, como a todos,

y solo a ratos se acuerda de mis besos.

Piensa que este pobre tonto

puede darle con su pluma la fama

que tanto codicia la muy puta.



viernes, 12 de enero de 2024

REVISTA Cutura de VeracruZ 142

    DESCARGA AQUÍ 👈 

REVISTA 142




Antonio

Enrique

VIENDO CAER

LA TARDE

(Selección)

 

Antonio Enrique (Granada, 1953), de la Academia de Buenas Letras de Granada, es autor de una vasta obra en los géneros de poesía, narrativa, ensayo y crítica literaria. Como poeta, ha publicado dieciséis libros, siendo los últimos Santo Sepulcro (1998), El reloj del infierno (1999), Huerta del cielo (2000), Silver shadow (2004) y Viendo caer la tarde (2005). La Armónica Montaña (Akal, 1996), Kalaát Horra (Montraveta, 1991; reimpresa Las praderas celestiales Comares, 1999), La luz de la sangre (Osuna, 1997; Quadrivium, 2008), El discípulo amado (Seix Barral, 2000) y Santuario del odio (Roca, 2006) constituyen sus novelas, siendo autor, asimismo, de Cuentos del río de la vida (Temas Accitanos, 1991; Ideal, 2003). Su labor de crítica literaria está contenida en unos cuatrocientos comentarios, en revistas y prensa especializada. Como ensayista, finalmente, cuenta con los libros Tratado de la Alhambra Hermética (1988, 1991 y 2005; versión inglesa, 2007), Los suavísimos desiertos (2005) y El laúd de los pacíficos (2008).

Viendo caer la tarde (Fundación Caja Rural del Sur, Granada, 2006). Crisálida sagrada (Cajasur, Córdoba, 2009). Cisne esdrújulo (Diputación, Granada, 2013).  El amigo de la luna menguante (Carena, Barcelona, 2014). Al otro lado del mundo (El toro celeste, Málaga, 2014). La palabra muda (El gallo de oro, Bilbao, 2018). Los cementerios flotantes (Carena, Granada, 2023). Traducido como poeta a las lenguas habituales y representado en las antologías comunes a su promoción literaria, fue decidido impulsor de la denominada literatura de la diferencia. Reside en Guadix, donde desempeña tareas docentes y está al cuidado del aula Abentofail de poesía y pensamiento. En su misteriosa Guadix lo conocimos y descubrimos la sabiduría   de este extraordinario autor, y desde entonces continua su imagen en nuestro pensamiento. Cultura de VeracruZ, entonces editó su número a la Academia de Oriente  .

 

 

 

¿A QUIÉN abrazar? ¿A quién

voy yo a abrazar ahora?

Curiosa observación: cuando se llora de verdad

la lágrima no destila del lagrimal,

sino que brota del ojo entero.

No han parado de chirriar las golondrinas.

Y sí, hoy llegó al fin el presente

con la kipá y el Sidur ha-Merkaf,

el viejo libro de meditación y oración.

¿Cuántas generaciones hubieron de pasar

para poder sin pavor abrirlo

y comprobar sus letras

como huecesillos dispersos del buen Dios?

En algún lugar olerá a nardos,

perpetuamente. En algún lugar

habrá gentes que huelan a nardo,

de tan ligera como tienen el alma.

La casa pareció hundirse

bajo la catarata de golondrinas.

No sólo se llora a veces con el ojo entero,

sino que todo el cuerpo son los ojos.

¿A quién abrazar ahora?

¿Habrá que abrazar a las paredes?

¿Habré de abrazarme a mí mismo?


 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA GRACIA de la rama oscilante

cuando el pájaro acaba de saltar.

El gozo del sol dando en el hueco

de las alas del pájaro en el aire.

Y ese milagro del trasluz

de la migaja que llevan en el pico.

Está la tarde a reventar de plenitud.

Se quitan el trino unos pájaros a otros.

Y el agua en las acequias

centellea contra las hojas de los árboles,

transidos mientras la brisa los recorre.

La vida borda sus perfiles,

como la oruga en el huevo teje la seda.

El silencio a sí mismo se devana.

Se movió la rama sin pájaro y sin aire.

El sol se está ocultando.

 

ZAPATOS ROJOS, negros, grises, amarillos;

zapatos de piel, charol, raso, terciopelo,

altos, bajos, duros, livianos,

de fiesta, de invierno y primavera:

los limpio, mientras voy limpiando

mi vida y la tuya de tantas equivocaciones.

Sólo esto quedó de ti. Y tus pasos,

que aún no han acabado de extinguirse.

 

Y SI en vez de la luna,

aparecieras tú de repente.

En el horizonte ha quedado

una cinta de espuma reverberante.

A veces ocurre así en el crepúsculo.

Puesto, el sol aún flamea.

Nada de viento, nada de estrellas,

todavía. Calma. Calma

como un mar en que nos hubiéramos

extraviado. Se le ve, al silencio,

la vela que lleva henchida.

Podría irme, volver, sentarme,

levantarme. Y la tarde seguiría

ahí, aplacada sobre el horizonte,

como una mariposa azul gigante.

¿Quién eras tú, que te apareces?

Arriba estás, brillando. Remota.

 

 

 

SE MIRABAN toda la tarde. Estaban

mirándose toda la tarde,

el uno junto al otro, sin hablar.

Quietos, como agazapados bajo el calor

en las tardes interminables del estío.

El sol dibujaba en las paredes

las listas de las persianas echadas.

Se adensaba el sopor en el agobio.

Si acaso, se alzaba una mano

con la toalla al cuello para enjugarse.

Y se estaban así, uno

junto al otro, los abuelos.

No se hablaban, para qué, si estaban

juntos. Respiraban

un mismo aliento, sabían

que uno de los dos moriría antes.

Y qué sería del uno sin el otro.

Huele, la carne vieja cuando suda,

a rosas asfixiándose en un jarrón.

Se miraban. No se hablaban.

La tarde, simplemente, sucedía.

 




REVISTA Cultura de Veracruz 145

  DESCARGA AQUI 👈   _ _______HIPOLITO G, NAVARRO ________ https://www.youtube.com/watch?v=wLcAz67N4QY Hace varias dé...