JOSÉ EMILIO PACHECO Y SU PLUMA SHEAFFERS





Raúl Hernández Viveros

Cuando apareció mi primer libro de relatos La invasión de los chinos, en 1972, con una nota de presentación de Jorge Rufinelli, le envié por correo postal un ejemplar a José Emilio Pacheco. Hasta este instante, no puedo olvidar sus comentarios que me hizo por la entonces acostumbrada vía epistolar, con la tinta verde de su pluma fuente Sheaffers. Recuerdo que con su caligrafía me recomendaba la importancia de leer El complot Mongol, de Manuel Bernal, novela de intriga policíaca. A los pocos días de esta lectura, nació en mí el interés por el conocimiento de este tipo de literatura. Hasta nuestros días conservo todavía la hoja amarillenta y el sobre con los timbres postales anulados por la fecha correspondiente, y las líneas de José Emilio Pacheco, porque resultó, efectivamente, para mí el primer respaldo hacia mis aspiraciones literarias.
Al poco tiempo, lo invité a participar en el ciclo de lecturas “Aproximación a la poesía mexicana”. Fue hace varias décadas, y José Emilio Pacheco permaneció un fin de semana en nuestra ciudad, donde bastante emocionado compartió varias horas, en las cuales pudo asombrarme, y me sorprendió por su conocimiento de las letras universales. Hubo un largo paréntesis hasta que la Universidad Veracruzana le concedió el Doctorado Honoris Causa, y fundó el Premio de Poesía que lleva su nombre. En el transcurso de estos meses, José Emilio Pacheco celebró sus 70 años, que alcanzó su máximo reconocimiento a su larga trayectoria literaria con el Premio Reina Sofía.
Dicho galardón me hizo volver a leer varios de sus libros, porque sentí la necesidad de escribir sobre algunos textos suyos que encontré entre mi biblioteca. Quedé profundamente cautivado por el interesante artículo sobre la relación de trabajo que mantuvo en las postrimerías de su juventud con el maestro Juan José Arreola. Se trata de un texto publicado en el número 93 de la revista Tierra Adentro[1], como homenaje en aquel momento por la conmemoración de los ochenta años del autor de Varia invención, Confabulario, La Feria, Palindroma y Bestiario.
José Emilio Pacheco explicó entonces, en su trascendental reflexión, “Amanuense de Arreola”, la historia de cómo ayudó a la escritura de cada fragmento que recogió de las invenciones orales de Juan José Arreola, que armaron las páginas de Bestiario. La inmensa amistad entre ambos creadores, permitió la cercanía que abrió las puertas de la confianza para reconocer al verdadero discípulo, que participaba en sus reuniones editoriales, y reseñaba las aportaciones de sus colegas y miembros participantes en las páginas de la serie los Cuadernos del Unicornio. José Emilio Pacheco, orgullosamente, reconoció su papel de calígrafo de Arreola:
“La historia se resume en una frase: Bestiario, obra maestra de la prosa mexicana y española, no es un libro escrito: su autor lo dictó en una semana. Algunos de sus textos, si la memoria no miente, son anteriores a esos días de diciembre de 1958. “Prólogo”, “El sapo”, “Topos”, y quizá haya alguno posterior como “Ajolotes”. Sin embargo, la mayoría resuena en mi interior como los escuché por primera vez, los escribí con pluma Sheaffers de tinta verde y los pasé a una máquina Royal para que Arreola los revisase. “El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artillería. Embiste como ariete, con un solo cuerpo de toro blindado, embravecido cegato, en arranque total de filósofo positivista”.[2]
Frente a la precoz inteligencia del joven escritor que escuchaba y vigilaba cada una de las palabras y las enseñanzas del maestro, fue cuando José Emilio Pacheco se abrió a la sabiduría de una de las principales voces narrativas y promotores de las letras mexicanas. Por lo tanto, en estos encuentros pueden situarse los cimientos, la estructura y la forma de la escritura del poeta, narrador y crítico literario: José Emilio Pacheco. Por lo cual, conviene subrayar las siguientes líneas:
“Tenía quince años cuando descubrí a Arreola en las clases de José Enrique Moreno de Tagle, maestro de tantos escritores mexicanos –recuerdo por ahora a Carlos Fuentes, Jorge Ibargüengoitia, Marco Antonio Montes de Oca– que hemos sido ingratos con él, a diferencia de los alumnos de Erasmo Castellanos Quinto y tantos otros. Moreno de Tagle nos dictaba una página diaria de la mejor prosa y nos incitaba a leer el libro completo. En la lejanísima librería del Fondo, que estaba en el campo entre México y Coyoacán y frente a un paisaje bucólico, adquirí Confabulario y Varia invención, en un solo volumen”.[3]
También hace unos días pude ubicar entre mis papeles y textos antiguos su Antología del modernismo 1884-1921, publicada en dos tomos por la UNAM, en 1978. Al revisar el valioso e interesante prefacio, tuve la revelación de que desemboca en un verdadero estudio sobre dicho movimiento literario. Me asombré por la capacidad de enseñarnos no sólo el registro de los principales autores que participaron y promovieron la fuerza de las palabras para hacer que la poesía descendiera de su pedestal casi místico. Del escenario sagrado de los santos y vírgenes frente a las alturas de un Dios todopoderoso, hasta caer a un lado de los seres humanos. Este desenvolvimiento fue revisado como la evolución literaria e histórica, minuciosamente, por las líneas críticas de José Emilio Pacheco. Sin pensarlo recité las líneas de Agustín Lara: “Como un abanicar de pavos reales, / en el jardín azul de tu extravío, / con trémulas angustias musicales, / asoma a tus pupilas el hastío. / Es que quieren volver / tus amores de ayer / a inquietarte…”
También fue cuando me vino a la mente el estudio de Arqueles Vela Teoría literaria del modernismo, ediciones Botas, 1949, como punto de partida y referencia obligada sobre la interpretación filosófica, estética y la forma literaria que emplearon los iniciadores de este tipo de lírica, que renovó la estética de las tendencias literarias en América Latina. A través de la lectura de la interesante antología, llegué a comprender la vital importancia de conocer y estudiar a cada uno de lo poetas propuestos por José Emilio Pacheco.
No obstante, el crítico literario siempre preocupado y atento por el respeto y bajo la perspectiva de la historia que revisa el pasado para comprender lo actual y contemporáneo. Desde la mirada que impulsaba la observación, José Emilio Pacheco dejó la crónica del paso del siglo XIX al XX, con las constantes inquietudes sobre las vetustas estructuras políticas y falta de un proyecto de cultura moderna, igual como sucede con el desarrollo de México.
Para mí otro libro indispensable de José Emilio Pacheco, es José Luis Borges, una invitación a su lectura, ediciones Raya en el agua, 1999. Libro que tuvo un tiraje de cien mil ejemplares. Me parece una joya de la crítica, la investigación literaria y verdadero culto a la imaginación, en donde mediante varios enfoques, el lector obtiene suficiente información bibliográfica sobre los vitales creadores y promotores de la literatura de América Latina, y España, como fueron Pedro Enrique Ureña, Alfonso Reyes, y Jorge Luis Borges.
Un estudio de aprendizaje sobre el arte de la escritura; ensayo profundo acerca de los nacimientos de un autor moderno, que advirtió de la trascendencia y la inmortalidad de la literatura. Acto de fe y veneración al creador de misteriosos laberintos de la fantasía y enigmáticos textos. El amor sincero y el reconocimiento al placer de la lectura. Con la suficiente dosis de fina ironía, significa el reencuentro con el humor que persigue y destruye al lugar común de las letras hispanoamericanas.
El ejemplo magistral de una asistente doméstica de Jorge Luis Borges, Fani Uveda, quien, entre otras cosas desempeñaba el papel de organizar el horno crematorio que aniquilaba miles de papeles, y materiales inservibles. Esta mucama llegó a quemar alrededor de quince mil libros que leía ella personalmente, porque debido a la ceguera, Jorge Luis Borges no podía ocuparse, y encargaba a la asistente tal menester. Sin embargo, la doméstica puntualmente escribía sus impresiones, que llenaban los informes completos realizados en voz alta delante de Jorge Luis Borges. Misteriosamente, José Emilio Pacheco pudo rescatar lo siguiente:
“La sangre de Medusa por J. E. Pacheco. Pobre de El señor con su cauda de imitadores lamentables. Estos cuentitos mexicanos me dieron la impresión de leer la prosa de Borges con acento de Cantinflas."[4]
Después de la lectura reciente de las creaciones, de José Emilio Pacheco, citadas anteriormente, vuelve a inquietarme por el hecho de aceptar y obtener aproximaciones y encuentros con la obra de uno de los más importantes poetas de México; narrador consumado sobre algunos aspectos de la esencia mexicana, estudioso de las letras universales, y maestro de varias generaciones de escritores, contemporáneo. Vale la pena insistir en la didáctica que se desprenden en algunas líneas de su discurso:
“Como escribió Vicente Aleixandre, lo mejor que puede afirmarse acerca de uno cuando ya no esté aquí es: “Recogió la herencia del pasado y la trasmitió hacia el porvenir.” Una vez más la Universidad Veracruzana me honra sin medida al poner mi nombre al Premio Universitario de Poesía. El Honor es tanto más grande cuanto que acompaño en este privilegio a Carlos Fuentes y a Sergio Pitol, quienes han sido a lo largo de tantos años mis amigos y mis maestros”.[5]
Debo rescatar y comentar algunas de sus recientes colaboraciones en la Revista de la Universidad de México:[6] “Un cuento en cinco actos y en verso”, o “Poemas inéditos”, porque insisten en recordar las enseñanzas de Pedro Henríquez Ureña, relacionada con “la práctica constante de un prosa cada vez más simple, fluida y exacta”. Al mismo tiempo que coincide con la visión y la estructura narrativa de su novela Morirás lejos[7]. Por lo cual es conveniente citar estas líneas:
“Y eme, como se dijo, preferiría continuar indefinidamente jugando con las posibilidades de un hecho muy simple: A vigila sentado en la banca de un parque, B lo observa tras las persianas; pues sabe que desde antes de Scherezada las ficciones son un medio de postergar la sentencia de muerte[8]”.
También destacar que en la brevedad de cada uno de sus versos, José Emilio Pacheco diseña la interpretación de su universo literario, define que “El mundo es teatro por un breve espacio/ Representamos nuestra farsa trágica”, como un espectáculo de la realidad de México. En donde existe sólo la posibilidad de encontrar: “El consuelo único/ De estar aquí/ Condenados sin culpa alguna/ A cadena perpetua en el zoológico”. Estos versos forman parte de su nuevo libro Como la lluvia.
Dentro del misterio de la orfandad, a cada instante, José Emilio Pacheco enfrenta las dudas y preocupaciones de nuestro destino. La idiosincrasia del ser mexicano que oculta sus terribles dudas hacia el encuentro con aquella parte que se enfrenta hacia el interior de cada uno de nosotros. Las batallas perdidas de antemano frente a la fatalidad de nuestro propio, y único destino. Extraviados en el desierto de la aniquilación, la frustración y la impotencia que el escritor descubre por medio de la literatura en su lugar de origen. Con sus poemas, relatos y ensayos, José Emilio Pacheco representa, utiliza, e interpreta las características para identificar y especificar los vasos comunicantes, o las señas de identidad que definen y enfatizan las diferencias de la cultura mexicana.
[1] Agosto-septiembre de 1998.
[2] Revista Cit., p. 4
[3] Revista Cit., p 4
[4]Op. Cit., José Luis Borges, una invitación a su lectura, ediciones Raya en el agua, México, 1999.
[5] La Palabra y el Hombre, enero-marzo 2005, no. 133, p. 151-152
[6] Núm. 59, enero 2009. Núm. 64, junio 2009.
[7] Joaquín Mortiz, México, 1968
[8] Pacheco, José Emilio, Morirás lejos. SEP y Joaquín Mortiz, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, No. 65, México, 1986, pp. 48-49.
DESCARGA AQUI REVISTA DE OCTUBRE N. 48 DE LETRAS NUEVAS DE CHIHUHUA

Letras Nuevas de Chihuahua



Por Alberto Hernández Vásquez

Gracias a Erika Said Izaguirre, apareció en el número 48, correspondiente a octubre del presente año, una interesante muestra literaria de los jóvenes escritores de Chihuahua. Desde poemas hasta piezas narrativas pueden apreciarse las diferentes voces y propuestas de este grupo seleccionado en estas páginas. Por ejemplo, inicia el cuento “Drama queen”, de Marisol Chávez Cano, quien nació el 3 de abril de 1984 en Hidalgo del Parral, Chihuahua. Ganó por dos años consecutivos el primer lugar estatal de cuento en las VI y VII Convivencias Académicas y Culturales en el 2001 y 2002. Gracias a la convocatoria de “Publicaciones 2002” del Instituto Chihuahuense de la Cultura, publicó su libro de cuentos Asuntos de vida o muerte.
Por otra parte, se dan a conocer poemas y el relato “C.H.E.S”, de Samuel Chavarría García, quien tiene 22 años de edad. Egresado de la Lic. en Letras Españolas por la UACH. Fue miembro y productor de la revista literaria Tole junto con Norma Alarcón a través de la cual realizó publicaciones y organizó mesas de lectura desde Marzo del 2005. Ha sido compañero y seguidor de los editores de la revista Letra Nostra. Adaptaciones musicales de su poesía por el Conservatorio de Chihuahua, exhibidas en dos ocasiones. Ha participado en numerosas mesas de lectura y variados talleres literarios impartidos por autores como el duranguense Jesús Marín, o el cubano Alberto Guerra Naranjo. Tiene también diploma de cineasta otorgado por el maestro sonorense Eduardo Barraza. Recientemente ha formado parte de los presidium en encuentros de declamación, poesía y oratoria organizados por la DIGETI, la preparatoria Freinet y el CBTA de la ciudad de Cuauhtémoc, fungiendo como jurado calificador en dichos eventos culturales durante los últimos cuatro años.
De Sarahí Aguirre Granillo, se incluye una breve muestra de su obra poética. Ella nació en Chihuahua, Chih. 21 años. Escorpión. Ha participado en mesas de lectura organizadas por el grupo Tole, así como en la Semana del Humanismo y el encuentro multidisciplinario de artistas Conjugando Musas, con poesía principalmente, pero también gusta de escribir cuento. Participó en talleres literarios como el Sin Musa, y dirigió el suyo propio durante un año, junto con Luis Héctor Arreola y Alejandro Meléndez, ambos egresados de la Facultad de Filosofía y Letras.
Benito Armando Jiménez Benavides, dio a conocer sus fotografías que ilustran la portada y páginas interiores de la revista Cultura de VeracruZ. Incluye curiosas viñetas narrativas. Declara: “Nací, me crié y vivo en el norte de México, en Chihuahua, en un clima extremo y árido donde pocas veces llega la lluvia, no soy un destacado artista pero hago música (bajo el pseudónimo de Bieno), tampoco soy fotógrafo pero me han invitado a participar en varias exposiciones (una de ellas en Hawai), fui reportero durante 3 años en un portal por Internet (Tiempo.com.mx) y lo que menos se me da es la literatura, sólo intentos como esto que presento. La intuición es la guía de mi vida, y mi vida está destinada a entregársela a la humanidad, tengo el pensamiento de que una nueva cultura está próxima a emerger, yo intentaré con todo lo que pueda aportar lo que esté a mi alcance para luchar por una mejor humanidad, no será con el arte con lo que haga la lucha, pero el arte es lo que me ha hecho seguir luchando”.
Eduardo Ramírez Rodríguez participa con su poema “Lalala”. Nació el 6 de febrero de 1986, en Chihuahua, Chihuahua. Es egresado de Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UACh. Actualmente trabaja como promotor cultural del Instituto Chihuahuense de la Cultura en el área de Desarrollo Cultural y Educativo. Además participó en el Congreso de Escritores Silvestre Revueltas 2008 en la ciudad de Durango.
Alejandra Durán Domínguez expone su texto narrativo con la alternancia de descripciones y reflexiones o fragmentos de un monólogo interior. Es egresada de la Licenciatura de Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Participó en los eventos culturales de su facultad tanto en mesas de lectura como tendederos poéticos, así como en el grupo de teatro de la FFyL. Colaboró en el Instituto Chihuahuense de la Mujer como parte del Departamento de Comunicación Social, en la realización de la revista Nosotr@s, tanto en corrección como con artículos y entrevistas. Actualmente es alumna en la maestría en Humanidades dentro de la misma facultad en la División de Estudios de Postgrado. Gusta del café en la tarde y los gatos callejeros.
Isaí Martínez Ríos, en su texto “El hombre es el lobo del hombre”, rinde un homenaje a la narrativa policíaca. Texto bien logrado que cautiva a los lectores. Nació en 1986, Chihuahua, Chihuahua. Colabora con pequeños cuentos que advierten sobre algunos aspectos cotidianos de la realidad. Enrique Corte, 12 de diciembre de 1986, Chihuahua, Chih. Participante en varios concursos como el Premio Estatal de Periodismo organizado por el Foro de Periodistas A.C. Editorialista y reportero de las fuentes Iniciativa Privada, política y especiales en http://www.elpueblo.com.mx/ periódico digital. Subdirector Editorial de El Pueblo de Chihuahua. Investigador con especialidad en temas sociales y relacionados con fenómenos como la narcoviolencia desde una perspectiva científica y criminalística.
Rebeca Anabell Sanche Verin Lucio, quien estudia el cuarto semestre de la Lic. en Psicología en la Escuela Sigmund Freud de Chihuahua. Se dice: “Regida bajo el signo de piscis, ególatra y despistada, escribo más por naturaleza que por cliché. Psicóloga frustrada, no hay más que ofrecer sobre mí. Lo que tengo es lo que comparto: lo que siento por medio de la escritura”. Demuestra su capacidad en el campo de la poesía. Jesús Hernández Olivas, igualmente lo hace con el género cuento. Nació el 25 de noviembre de 1984 en Chihuahua, Chih. Participó en la Mesa Panel sobre Borges dentro del marco de la XXX Semana del Humanismo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UACh. Actualmente estudia el octavo semestre de la Licenciatura en Letras Españolas y se desempeña como asistente en el Instituto Chihuahuense de la Cultura.
Los poemas de María Fernanda Lara Ochoa, reflejan la preocupación por el enfrentamiento con sus verdaderos sentimientos. Ella nació en Noviembre 4, 1989. Estado de México. Sureña cuyo acento ha sido borrado con el paso del tiempo y la espontaneidad de terminar en tierras del norte a la edad de 8 años. Residente actual en la capital de Chihuahua, aunque pasa cortas temporadas en tierras bajas y húmedas. Con una inquietud poética que dejó en orillas de servilletas o en retazos de ropa. Porque para qué escribir en un papel si las palabras pueden dejarse en un trozo de tela o madera: las palabras están ausentes y son una conspiración de invisibilidades.
Karla Ochoa confiesa: “Tengo 25 años y nací en la ciudad de Chihuahua. Soy hija de madre soltera, tengo un hermano menor y hace dos años tuve la fortuna de convertirme en madre de Jordana; ahora es ella quien impulsa mi vida hacia donde lo necesite. Terminé la Lic. en Letras Españolas en la UACH, mi pasión es el periodismo de investigación; me gusta escribir poemas cortos, pero cuando hay inspiración soy fan de los acrósticos y no descarto darme algún día el tiempo necesario para escribir una novela”. Su colaboración es sólo un pequeño reconocimiento hacia el encuentro con su poesía.
Erika Said Izaguirre, quien coordinó este número de Cultura de VeracruZ. Nació en Tampico, Tamaulipas, 1985. Licenciada en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha participado en mesas de lectura (Revista Tole 2005; Nueva Lechuza 2006; Feria del Libro Chihuahua 2008), en los encuentros de artistas Conjugando Musas (Chihuahua, 2008), México Joven (Xalapa, 2009) y en el retiro de poetas Los Santos Días de la Poesía (Jaumave, 2009). Coordinó el Taller Literario “Sin Musa” en 2007 y 2008 y fue juez en concursos de literatura infantil del Estado de Chihuahua. Ha colaborado en Mono Magacín. Está antologada en Panorama de la Poesía Mexicana Joven. Cierra la muestra Letras Nuevas de Chihuahua.

Narrativa Actual de Ecuador en Cultura de VeracruZ


DESCARGA EL N. 47 de Septiembre.

Por Alberto Hernández Vásquez


La tradición literaria de Ecuador tuvo sus cimientos con las propuestas de Pablo Palacio, quien definió que: “Sólo los locos experimentan hasta las glándulas de lo absurdo y están en el plano más alto de las categorías intelectuales", en uno de sus relatos. Abrió el camino de la lucidez y la audacia para enfrentar el espacio de la escritura. Al mismo tiempo, sus contemporáneos se dedicaron al realismo social. Por ejemplo el Grupo de Guayaquil, con Demetrio Aguilera Malta, José de la Cuadra, Joaquín Gallegos, Enrique Gilbert, y Alfredo Pareja Díez-Canseco, describieron la realidad que dejó una huella profunda.
Jorge Enrique Adoum (Ambato, 29 de junio de 1926-Quito, 3 de julio de 2009) fue un escritor, político, ensayista y diplomático, su novela Entre Marx y una mujer desnuda, publicada en 1976, refleja una narrativa totalizadora en donde propuso diversos y extraordinarios recursos sobre la creación del relato. Con estos antecedentes, la revista Cultura de VeracruZ, en el número 47, correspondiente a septiembre, divulga una muestra de la Narrativa Actual de Ecuador.
Juan Secaira Velástegui, Quito, 1971, da a conocer su relato “El peso interior”. El tema del viaje hacia otras ciudades, lleva al personaje hacia un recorrido interior de sus problemas existenciales. Escrito con bastante lucidez reflexiona sobre la misma creación literaria, y el aprendizaje y superación del maestro con el discípulo, que descubre la decadencia no sólo de las personas, sino también del trabajo creativo. Juan Secaira Velástegui deja abierto el final para que el lector ya inmerso en el suspenso aporte su propia conclusión. Su página personal es www.juansecaira1.blogspot.com.
Walter Jimbo, 1973, Macará, Loja. Ofrece su relato “Ausencias”, para enfrentarse a los recuerdos y a las imágenes de un pasado reciente que reconstruye a través de la literatura. Solange Rodríguez Pappe, Guayaquil 1976, participa con el relato “Taxidermia”, también logra diseccionar las partes de su relato para examinarlos y estudiar su estructura. Juan Pablo Mogrovejo D.Wolf, Cañar, Azogues, 1976. Su relato “Freak Show”, llega a las alturas de examinar la tristeza y la alegría. Un relato que concentra todo el poder de la vida y la creación literaria.
Rocío Carpio, Quito, 1978, colabora con su breve texto “Verde por fuera, roja por dentro”, un pequeño regalo para la imaginación y el gusto literario. Rocío Soria, Quito, 1979, en su relato “Juego doble”, demuestra el valor de la narrativa poética. De Eduardo Varas C., Guayaquil, 1979, se recoge su relato “Screwdriver”. En su lectura se reflejan su amor y pasión por el cine. Bajo la técnica de un argumento cinematográfico logra cautivar a los lectores hasta el descubrimiento del desenlace.
De Miguel Antonio Chávez, Guayaquil, 1979, se incluye “Polvo de estrella”. En sus páginas analiza la idionsicracia del ser ecuatoriano, fuera y dentro de su realidad existencial. Desde la lejanía de vivir lejos del lugar de origen, y en la lucha de no perder del todo las raíces que con bastante ironía le permite recurrir al indigenismo de Huasipungo de Jorge Icaza, en estos momentos de la decadencia neoliberal. Juan Fernando Andrade, Portoviejo, 1981, da a conocer su relato “Infomercial”. Una radiografía de la crisis de nuestro tiempo con la separación de los amantes, y la decadencia de la sociedad actual.
Con “Sinfonía agridulce” de Jorge Luis Cáceres, Quito, 1982, se analiza el papel de los viajes artificiales hacia la búsqueda de las profundidades interiores de cada ser humano. Texto apasionante que llega a la desesperación y a la sorprendente negación del consumo de enervantes. Cierra esta muestra de narradores ecuatorianos, la sentimental viñeta narrativa de Andrea Samaniego, Quito, 1985. La presente recopilación apareció gracias a Rocío Soria, coordinadora esta muestra de la Narrativa Actual de Ecuador. “Desde la primera época de Cultura de VeracruZ, existe la propuesta de realizar el registro de los nuevos escritores de México, América Latina y España. Por lo cual resultan interesantes hasta nuestros días, las antologías dedicadas al relato veracruzano, narrativa de México, Argentina y España. Ahora con la divulgación de la reciente narrativa ecuatoriana, en las páginas de Cultura de VeracruZ, se prosigue con el reconocimiento a las letras de otras latitudes.
Al mismo tiempo, se han editado muestras de la producción literaria de algunas regiones mexicanas. Es suficiente con destacar los números monográficos enfocados a la difusión de autores originarios de Coahuila Sonora, Puebla, Tabasco, o Yucatán. De España se realizaron antologías de los poetas canarios y andaluces. Está por salir a la luz pública el registro de los jóvenes escritores de Chihuahua.
Se debe destacar el trabajo de Rocío Soria, porque permitió la aproximación a la Narrativa Contemporánea de Ecuador. Sin duda alguna, corresponde a una red de apasionados defensores de este género literario. Desde París, Porfirio Mamani-Macedo envió una muestra de la poesía de Rocío Soria, que apareció en Cultura de VeracruZ, y fue el inicio de un constante intercambio de propuestas que culminaron con la presente antología.
Entre las líneas epistolares apareció el nombre de José Antonio Alvarado, colega desde hace varias décadas en estas andanzas literarias. Lo cual me hizo recordar que hace muchos años, en la capital de Veracruz, conocí y fui alumno de Demetrio Aguilera Malta, quien dio a conocer su obra Infierno negro, bajo el sello editorial de la Universidad Veracruzana. Detrás de estas imágenes permanece el encuentro con un grupo de escritores ecuatorianos que reflejan la constante preocupación de la búsqueda y el amor con la creación literaria. La Narrativa Actual de Ecuador, que ofrece Cultura de VeracruZ, refleja sólo un rico venero; expuesto, notablemente, por cada uno de los escritores que forman parte de este importante y valioso registro literario”, escribió como epílogo, su director Raúl Hernández Viveros.
DESCARGA AGOSTO 09, N 46

Narrativa latinoamericana


Por Alberto Hernández Vásquez


Una importante muestra de la Narrativa latinoamericana actual aparece en el número 46 de la revista Cultura de VeracruZ. Se trata de la difusión concernida con algunas voces recientes del relato en América Latina. Desde Colombia, Francisco Pulgarín Hernández. Medellín, quien nació en 1976. Es Médico, microbiólogo, guionista y escritor. Coordinador del Diplomado y del Programa de Cine de la Fundación Universitaria de Bellas Artes de Medellín. En la actualidad tiene una productora de cine con el director Víctor Gaviria, con quien además colabora en la escritura del guión de su próxima película “Correcciones”. Obra que la revista Cultura de VeracruZ da a conocer por primera vez en México.
La lectura del relato “Correcciones”, permite ubicar un texto original con ricas propuestas de escritura que ofrecen la interpretación, desde diferentes puntos de vista, del quehacer literario de Francisco Pulgarín Hernández. Gracias a Marco Tulio Aguilera Garramuño se divulga este interesante relato. También se ofrecen en el presente número de Cultura de VeracruZ, la selección de dos cuentos de escritores de Argentina y Colombia. Dichos autores pertenecen al taller virtual de cuento y novela de Marco Tulio Aguilera.
Pablo Giordano, nació en Las Varillas, Argentina, 1977. Dirigió revistas juveniles y publicó algunas poesías y cuentos en el suplemento El Especial de Nueva York-Nueva Jersey, los diarios La Voz del Interior de Córdoba, Perfil de Buenos Aires, Punto en línea (la revista on-line de la Universidad Nacional de México) y Alex Lootz de Madrid, entre otras. Colabora con El Diario de Villa María y la revista española on-line Narrativas. Integró varias antologías entre las que se destacan: Grageas. 100 cuentos breves de todo el mundo (IMFC – Buenos Aires – 2007); 25 ciudades. Las mejores lecturas de verano de La Voz del Interior (Universidad Católica de Córdoba – 2007); 10 Bajistas. Nueva narrativa cordobesa. (Eduvim. Villa María – 2009) y Es lo que Hay. Narrativa Joven en Córdoba. (Babel Ediciones – Córdoba – 2009). En formato digital colaboró con sitios de Argentina, México, Cuba, Estados Unidos, Portugal, Brasil y España. Sus textos fueron traducidos al inglés y portugués. Publicó La Felicidad es un Gordini (Textos de Cartón - poesía - Córdoba 2009).
Con la edición del relato Dos siluetas de simulcop, Pablo Giordano enseña el potencial de su valiosa narrativa. Por su parte, Luis Miguel Rivas Granada, presenta su relato “Huid de la primera mirada”, y como introducción a su obra confiesa que: “Nací en el Valle del Cauca por accidente y me críe en Envigado un pueblo próspero, tradicional, prepotente y mafioso. Estudié con los hermanos Lasallistas que me enseñaron el miedo y la obediencia, y que me mostraron la literatura sin saber que me daban el antídoto contra todas sus otras enseñanzas. Estudié Comunicación Social en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y desde hace más de quince años he trabajado como guionista y director de programas de televisión y cortometrajes independientes. En el año 2007 el Fondo Editorial EAFIT publicó mi libro de cuentos: Los amigos míos se viven muriendo, y en los últimos años he estado publicando artículos periodísticos y cuentos en revistas como El Malpensante, Soho y en el periódico El espectador. En este momento preparo la publicación de un libro de poemas que se llama: Hoy no quiero metáforas. Desde el comienzo de este año decidí abandonar cualquier trabajo y jugármela completamente a la escritura, propósito al que se vienen oponiendo sistemáticamente el facebook, el teléfono celular y el internet.”
Dos narradores originarios del estado de Veracruz continúan con sus entregas literarias. De la capital veracruzana, Fernando Winfield Reyes participa con su pieza narrativa “Entropía”, y desde la región de Orizaba, Edmundo López Bonilla confirma el valor de su escritura en el texto “David, el otro ermitaño”. En el espacio de la poesía, hay que leer la muestra de Irving Ramírez y Jorge Andrés Pérez Ruiz, ambos autores nacidos en la capital de Veracruz.
Dentro de la sección de Reseñas, Irving Ramírez realiza el artículo: “Repaso en patineta por la literatura norteamericana”, y el comentario sobre “Rasputín”. Carlos Roberto Morán informa acerca de las publicaciones recientes de libros de James Hadley Chase y José Saramago. En las últimas páginas, Omar Piña recrea el papel del juego de la lotería de los niños, como ejemplo para enfrentarse a los problemas existenciales, en particular el aprendizaje de la vida.
La portada y las ilustraciones interiores corresponden a la pintora Angélica Gallegos, quien nació en el puerto de Tampico, Tamaulipas, 1977. Estudia Diseño Gráfico. Desde 1994 ha incursionado en diversos talleres de dibujo y pintura experimental. Se ha desempeñado como diseñador gráfico desde 1999 a la fecha. Realizó exposiciones individuales y colectivas en el Estado de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Durango, Hidalgo, México, DF., y Querétaro. Actualmente estudia la Maestría en Arte Contemporáneo y Sociedad en la Universidad Autónoma de Querétaro, México.


Poemas de Erika Said, Judith Santopietro, y Ricardo Venegas





Por Alberto Hernández Vásquez


El número 45 de Cultura de VeracruZ, revista de literatura contemporánea, se abre con un texto narrativo: “Canción de cuna para una gárgola”, de Ayulía Lira Grajales, joven escritora originaria de Xalapa, Ver. La lectura de este cuento propone y anticipa una búsqueda hacia las señas de identidad, en donde la protagonista intenta enfrentar el proceso existencial mediante la escritura. Bajo una estructura narrativa que se centra en los espacios de la imaginación, sobresalen la soledad y el poder de los sentimientos para avanzar y superar la crisis existencial que encierra el aprendizaje misterioso de la vida. Es conveniente, el seguimiento de la obra de Ayulía Lira Grajales, porque permitirá ubicar a una de las voces más recientes de las letras veracruzanas.
Fabiola Hernández Rosete, nació en Puebla, 1973. Obtuvo la licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica. Profesora de Español a nivel secundaria. 2do lugar en cuento en El Círculo Español de Puebla, en 1990. 3er lugar en cuento a nivel estatal y Distrito Federal en los Juegos Nacionales Culturales de los Trabajadores Ricardo Flores Magón en 1991. 2do lugar en cuento Mujeres en Vida, convocado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en 1997. Participa con su cuento “Asamblea gatuna”, relacionado con la fantasía que recuerda y se transforma en un homenaje a la tradición literaria encabezada por “Alicia en el país de las maravillas”.
Por su parte, Obed González, demuestra en sus colaboraciones “Recuérdame frente a la profundidad de un mar volcado”, y “La marca de un cigarro”, el fino tejido de una escritura que se transforma en la transparencia de imágenes poéticas involucradas con la fuerza de las palabras. Juan Miguel Pérez Gómez, originario de Laredo, Tamaulipas. Obtuvo el 1er lugar en concurso literario Mi Ciudad, en género poesía, de Nuevo Laredo. 2do lugar en el mismo concurso pero en cuento. Mención Honorífica en el concurso Nacional de cuento de derechos y realidades convocado por Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos en Monterrey, N.L. Libro publicado con los ganadores el mismo año. 1998: Mención honorífica en el concurso estatal de cuento y poesía Juan José Amador convocado por la UAT. Cuentos publicados en la Revista de la universidad de Tamaulipas. 1999: Mención honorífica en el género de poesía en el primer concurso estatal de literatura para jóvenes, convocado por El Gobierno del Estado de Tamaulipas. Ha publicado libros de poesía que señalan su importante trayectoria literaria, la cual puede comprobarse con la lectura de fragmentos de su libro Cuando Las Hadas Se Van, que se ofrecen en las páginas de este número de Cultura de VeracruZ.
En el espacio de la poesía, se incluye una breve muestra de Erika Said Izaguirre, joven autora de Tampico, Tamaulipas. Por lo cual conviene leer en voz alta algunos versos suyos de: “Delirio de lejanía” / necesito el sudor de sus poros / salado como mis lágrimas / como el agua de esta mi playa / y la arena de su retiro / Luego me siento estéril / amarga desabrida / de este a oeste lo busco / y en el meridiano nace / árido / yo acuática piedra de cal. De Córdoba, Ver., Judith Santopietro, también colabora con una selección de su más reciente producción poética. Hay que mencionar un ejemplo de su talento literario: “Estira su lengua el colibrí / para murmurar en mí rezos del origen, / su túnel por donde / hoy miré otra ave cerca de mi paso / aleteaba entre los árboles del puente, / al subir al metro las imágenes de los santos miran nuestros ojos, / siento las veredas del mundo en este poema”.
Ricardo Venegas, nació en San Luis Potosí, 1973. Estudió Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es autor de los libros de poesía El silencio está solo (1994), Destierros de la voz (1995), Signos celestes (1995), Caravana del espejo (2000) y Escribir para seguir viviendo (2000), éste último de entrevistas con Ricardo Garibay. Ha sido becario del Centro Mexicano de Escritores (2003-2004) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (2005-2006). Cursa Maestría en Literatura Mexicana en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Actualmente dirige la revista literaria Mala Vida, Mester de Junglaría. Tiene a su cargo la editorial Eternos Malabares. Es importante señalar que con su obra poética, Ricardo Venegas tiene ya un lugar dentro de la poesía mexicana. Vale la pena compartir la lectura de las siguientes líneas: “Un dominio de valles / nos arrastra, / seguimos en la infancia, / en patios de la casa, / un parpadeo de Dios / y estamos lejos, / en otro suelo, / en otro tiempo / sin saberlo”.
En la sección de reseñas, los escritores xalapeños: Irving Ramírez y Omar Piña, reflexionan con sus comentarios literarios sobre el panorama de la cultura en México, y al mismo tiempo transmiten el resultado de lecturas sobre autores contemporáneos. Desde Argentina, Carlos Roberto Morán, a su vez, da a conocer sus preferencias y gustos literarios, entre los cuales hay que distinguir las críticas hacia la obra del sueco Henning Mankell, el alemán Günter Grass y el ruso Vladimir Nabokov. Cierra este número la observación de Jaime Velázquez, sobre la presencia de José Emilio Pacheco. Con lo cual Cultura de VeracruZ, a partir de esta entrega, inicia la publicación de una serie de notas acerca de la obra de uno de los más importantes autores mexicanos, que en el presente año ha llegado a sus setenta años de vida. Los lectores tienen la oportunidad en esta ocasión, de admirar una selección de algunas ilustraciones de la pintora Mariana Pazos Gómez.