No.22 MARCO TULIO AGUILERA GARRAMUÑO

Marco Tulio Aguilera Garramuño
No.22 Nueva Época / Agosto 2007



Por: Mario Hernández Vázquez
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El número 22 de la revista Cultura de VeracruZ, correspondiente al mes de agosto del año en curso, está dedicado a Marco Tulio Aguilera Garramuño. Por tal motivo, abre sus páginas los siguientes artículos de Raúl Hernández Viveros, “La calecita del tiempo”, Luis Arturo Ramos, “El amor y la muerte”. “Las sagas familiares abundan en la literatura universal. Los Buddenbrook, los Buendía, los Karamazoff y hasta los Páramo, forman parte del referente dinástico obligado al leer El amor y la muerte, publicada por la editorial Alfaguara, Bogotá, 2002, 244 pp., obra que fuera finalista en el Concurso Internacional de dicha editorial celebrado en España. En su novela, Aguilera Garramuño aporta lo suyo para la conformación del genoma literario con la reconstrucción de la historia de los Rivera Constantini. Aunque en su caso el autor, tanto real como ficticio, no acude a Comala para conocer a su padre, sino al recuerdo personal y colectivo para conocer a su madre y, de paso, verificar y estimar los veneros de las dos fuentes fundamentales: los Rivera de Colombia por el lado paterno y los Constantini de Argentina, por el materno. Para conseguirlo, el autor explícito”, sentenció Luis Arturo Ramos.
José Cardona, “Narrativa e historia”, Graciela Ramos, “La hermosa vida”. También se recogen los valiosos comentarios sobre la obra literaria de Marco Tulio Aguilera Garramuño, que escribieron: Gustavo Álvarez Gardeazabal, en las líneas de su artículo “La ingenuidad maravillosa”, definió lo siguiente; “Yo vengo a rendirle tributo al escritor, distinto a los nacidos en mi pueblo, que encabezo yo, que ha sido capaz de meter a Tuluá dentro de una novela como parte vital de su familia, porque acá moja nalga uno de sus hermanos y allá paseó la sombra de su madre a ese hombre que fue capaz de abordar a mi pueblo desde otra órbita novelística vengo a rendirle tributo emocionado. 
Germán Castro Caicedo, “La madurez del novelista”, Peter G. Broad, “La vida y el amor”, Juan Domingo Argüelles, “La energía narrativa”, Beatriz Meyer, “Las puertas del paraíso”, y de Juan Fernando Argüello, “La novela grande”. “El amor y la muerte es una novela de amor en la que se afrontan los grandes problemas de la vida, una novela de educación sentimental de una mujer y de una familia, una novela en la que se reflexiona sobre el destino trágico de Colombia, sobre la pérdida de las utopías colectivas y, finalmente, sobre el sentido de la vida”, advierte Juan Fernando Argüello. Igualmente que casi todos los ensayos dedicados a la principal novela de este autor colombiano radicado en la capital de Veracruz, por lo que resulta un orgullo contar con su presencia en tierras mexicanas.
Por su parte, Marco Tulio Aguilera Garramuño ofrece otra versión de su relato “El masajito bayamés”, y da a conocer un extraordinario texto sobre: “La vida oculta de Raúl Hernández Viveros”. En esta maravillosa narración, dio a conocer algunos aspectos desconocidos de la biografía indispensable para conocer al director de la revista Cultura de VeracruZ, como “ un personaje extraño: tiene aspecto de turco y no se dedica al comercio sino a empresas culturales, que como se sabe, nunca reditúan ganancias como no sean las del espíritu satisfecho de quien consigue lo que aparentemente a nadie le importa; es un magnate inmobiliario que posee la mitad del centro de Xalapa, incluyendo lecherías, consultorios dentales, casas, apartamentos y otros locales; debería vivir en un penthouse en Boca del Río o Cancún con vista a la playa, piscina y jacuzzis y a cambio vive en una modesta y laberíntica casa localizada en la poco cotizada zona de Azueta, rumbo a La Rotonda; podría dedicarse al dolce fare niente y en lugar de ello labora en el Instituto de Antropología de la UV donde nadie sabe a qué se dedica; cumple un horario de director y reparte su bonhomía por donde quiera que vaya Se incluye una interesante reflexión de Irving Ramírez acerca de la labor de la revista “Cultura de VeracruZ: plaza y bosque de generaciones disímbolas”.
En este número también se reproduce un el texto de Sergio González Levet, sobre la presentación de Cultura de VeracruZ, realizada en el auditorio Alberto Beltrán de Xalapa, Ver. Destacándose algunos aspectos de la trayectoria de Raúl Hernández Viveros. “En fin, desvelado el misterio por el novelista, pasó a hablar con su ingenio característico de la importante obra de difusión editorial que ha realizado Raúl Hernández Viveros desde los lejanos años de la década de los 60. Nos recordó a quienes la conocemos e informó a los poco enterados sobre las publicaciones que se deben a la tenacidad impresora de Raúl Hernández Viveros; revivió en el recuerdo los libros de Editorial Amate, los números de la revista Academus, las 21 apariciones de Cultura de VeracruZ, cuyas dos últimas entregas celebrábamos los amigos con él en esa ocasión”, destacó Sergio González Levet, en su comentario sobre la presentación ante el público de la capital veracruzana el Auditorio Alberto Beltrán de Juárez 79 en Jalapa.
Del puerto de Veracruz, la revista Cultura de VeracruZ, en esta ocasión ofrece a sus lectores dos valiosos textos narrativos, uno de Gabriel Fuster, “Lugar de honor”, y otro de
Ricardo Rubin, “El hombre disponible”. En este número sobresale el panorama de poesía, Selección de Iván Vergara, con los poemas de los siguientes autores Abel Guerola, Alejandra Vanesa, “Ven un poco más lejos”, Alejandro Luque, “Odysseus und Kalypso”, Alejandro Pérez Guillén, “Butacas vacías” Borja de Diego, “Resaca”, Coco Manfredi, David Vizcaíno, “There’s no way”, Pablo Cordero, “Domesticado”, Elena Medel, “Árbol genealógico”, “Un espectáculo”, Isaac Paez, Sara Moguer, “Sinvivir, ¡Mujer, mujer quisiera ser!”.
Finalmente hay que destacar el texto de Raúl Hernández Viveros, acerca de la obra de Marco Aurelio Martínez Sánchez, “Jonrón con casa llena: crónica de una victoria anhelada”, con prólogo de Fidel Herrera Beltrán, Gobernador del Estado de Veracruz. Cierra este número de la revista Cultura de VeracruZ, la reseña de Rocío Luque, sobre el libro Donde el águila paró, de Mario Calderón.
Este número 22 de la revista Cultura de VeracruZ, se hizo un reconocimiento a Marco Tulio Aguilera Garramuño. También Raúl Hernández Viveros comentó la aparición de su recopilación de conferencias: Poéticas y obsesiones, publicado en la Colección Biblioteca. “Todo un manual para enfrentar la creación literaria. Obsesiones, pasiones y propuestas del papel de la literatura. Desde diversos puntos de vista representan aproximaciones al conocimiento de la estructura narrativa. Por lo cual conviene citar sólo algunos fragmentos. Marco Tulio Aguilera Garramuño se reconoce como: “Un escribidor de historias o un tergiversador de los relatos que me ofrece mi realidad”. Por otra parte reconoce que: “entiendo que estoy manejando una serie de lugares comunes; que por comunes, tanto pueden tornarse caricatura como pasar por verdades de bulto”, comentó el director de la revista Cultura de VeracruZ. El material fotográfico en interiores y portada, estuvo a cargo de Iván Vergara. (Se anexa texto completo de Raúl Hernández Viveros).

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Raúl Hernández Viveros

La calesita del tiempo

Con el titulo Los juegos de la imaginación, apareció en el espacio de las publicaciones de la Universidad Autónoma de Puebla, el volumen de relatos de Marco Tulio Aguilera Garramuño. Autor colombiano radicado en estas tierras veracruzanas, desde hace ya varias décadas. fue fundador y editor de la revista La Ciencia y el Hombre y miembro del Consejo de Redacción de la La Palabra y el Hombre.. Entres sus más importantes obras están Cuentos para después de hacer el amor, Mujeres amadas, Paraísos hostiles, El juego de las seducciones, Los placeres perdidos, Premio de la Bienal Internacional de Novela “José Eustaquio Rivera”, Los grandes y los pequeños amores, Premio Nacional de Cuentos San Luis Potosí; y en 1997 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil. En el 2002, fue finalista del Premio Internacional de Novela Alfaguara con la obra El amor y la muerte.
A partir de esta breve introducción puede comentarse la bibliografía de Marco Tulio Aguilera Garramuño, quien forma parte ya del terreno de la literatura veracruzana. Durante sus años académicos enseñó a varios de la generación de los principales escritores veracruzanos recientes. Esta impronta es fácil descubrir todavía como una corriente trascendente y, al mismo tiempo, crítica. Los distintos momentos del proceso creativo de su obra literaria pueden ser registrados con minuciosidad y documentación. Hay que agregar la repercusión a nivel nacional, mediante la entrega de obras relevantes. Gracilaso escribió: “hermosas ninfas que en el río metidas”; la búsqueda de la anhelada presencia femenina está en la mayor parte de sus producción literaria.
Marco Tulio Aguilera Garramuño investiga y elabora la cimentación de su propia y original literatura. En esta construcción eleva sus historias dentro de la intimidad, a lo largo del tiempo esboza la precisión de la palabra y la ambición de sus imágenes. Autor osado avanza irremediablemente hacia el encuentro con la perfecta narración, o la expectativa de ni siquiera dejar al lector percatarse de la complejidad de la ficción. De los ríos paisajes al análisis psicológico, el universo narrativo de Marco Tulio Aguilera
Garramuño siempre está a punto de descubrirse. La principal aportación se encuentra en la fuerza y el conocimiento de la literatura.
La experiencia de leer a Marco Tulio Aguilera Garramuño, está precisamente en apreciar su devoción por la novela o cuento. Cuando murió el autor de Pedro Páramo, en 1986, recuerdo que me dijo lo siguiente : “Juan Rulfo no descubrió en los mexicanos una identidad ya existente, sino que inventó un mundo muy particular en el que lo mexicano– y su culto por la muerte, la poesía, el mutismo- se mezcla, de manera inextricable, con lo intimo de una personalidad críptica, difícil, hermética. Comala no es México o la cifra de México secreto, sino un territorio de la imaginación…” Ahora la obra literaria de Marco Tulio camina sobre esta tierra firme, y participa de los juegos de la creación literaria.
Con cada uno de sus obras, Marco Tulio Aguilera Garramuño anhela darle al mundo el sentido que buscan las palabras. El oficio de escritor lo sitúa en una especie de estado de gracia, originalidad y plena contemplación. Trasladar las almas ajenas, hacerlas propias y plasmarlas en las páginas de los libros. Marco Tulio Aguilera Garramuño ocupa los rumores, el tacto y sonidos, en donde va detrás la mirada del autor. Quizás la revelación está en sacar a flote lo que todavía no existe, lo inesperado, pero también ansiosamente esperado por todos nosotros. W. G. Sebald señaló que: “la quema incesante de todas la sustancias combustibles es la fuerza de propulsión de nuestra propagación por la tierra”, y cada quien tiene un fuego que lo ilumina sobre la tierra, sentenció Jorge Cuesta.
El desplazamiento del escritor hacia los lectores, proporciona la aproximación a la obra literaria del autor colombiano radicado en estas calles, avenidas y rincones de nuestra realidad, donde brota la imprescindible visión del oficio narrativo. Sin embargo, Marco Tulio Aguilera Garramuño al edificar su proyecto narrativo, también hizo la correspondiente cimentación teórica sobre la creación literaria. Desde hace varias décadas comenzó a enfrentarse al proceso de la construcción de sus textos, al mismo tiempo que estudiar, interpretar y analizar los avances metodológicos sobre el arte de la escritura. En las páginas de su libro La cuadratura del huevo, ya pueden advertirse los intereses, gustos y modelos en su narrativa.
La Universidad Veracruzana, acaba de sacar a la luz pública su recopilación de conferencias: Poéticas y obsesiones, Colección Biblioteca. Todo un manual para enfrentar la creación literaria. Obsesiones, pasiones y propuestas del papel de la literatura. Desde diversos puntos de vista representan aproximaciones al conocimiento de la estructura narrativa. Por lo cual conviene citar sólo algunos fragmentos. Marco Tulio Aguilera Garramuño se reconoce como: “Un escribidor de historias o un tergiversador de los relatos que me ofrece mi realidad”. Por otra parte reconoce que: “entiendo que estoy manejando una serie de lugares comunes; que por comunes, tanto pueden tornarse caricatura como pasar por verdades de bulto”.
Está acostumbrado a describir su narrativa como: “Un buen acto erótico-amoroso (y espero que disculpen que yo relacione amor con erotismo pero me es inevitable, tal vez porque a medida que pasan los años me vuelvo más conservador, o porque supongo que para el erotismo sea tal se necesita la luz que transforma un impulso eléctrico en una emoción”.. Esto es: “que el universo físico observable no está hecho de otra cosa que de fluctuaciones menores sobre un inmenso campo de energía. ¿Y qué son el erotismo y la creación sino fluctuaciones de energía en el nivel de energía acumulada?”.
En el enfrentamiento con el texto literario, Marco Tulio Aguilera Garramuño desemboca en el escenario de los arquetipos, donde ubica: “la suprema cualidad de la belleza”, anhelo supremo de James Joyce. Por lo cual, define que: “En efecto: el cuento es un súbito recorte de la realidad, un trozo vibrante de la vida. Que nace crece, madura y, con suerte llega a su publicación. El cuento es una especie de territorio aislado del resto del mundo por el cuentista; es, en verdad un universo completo que no necesita luz, agua o sustento provenientes del exterior”.
Dentro de sus planteamientos sitúa: “Un elemento común de todos estos inicios es que son como una madeja en la que hay un hilito suelto, como un camino de semillas que va dejando caer el cuentista para que el lector siga hasta el final”. Por supuesto existe una vinculación con la búsqueda de una metodología, como la propuesta por Renato Descartes. Vale la pena rescatar lo siguiente: “Un cuento debe ser como una de esas casas que se construyen para durar siglos: debe tener una estructura que mantenga al cuento armado incluso cuando haya terremotos; debe tener circulación de aire por medio de ventanas o conductos especiales, debe tener un sistema de drenaje, debe tener luz, cimientos fuertes y un techo que no deje filtrar el agua y que proteja contra los rayos del sol.”
Sus aproximaciones están enfocadas a comprender la recepción del texto literario como una expresión de la belleza vinculada con la claridad, la identidad, lo simple, el análisis, la armonía, el ritmo y la abstracción, la pasión por el estudio de la estructura literaria. Todo tiene: “Algo tiene que atarse al principio del cuento para que algo se desate al final (o a la inversa). Y esto, que parece referirse solamente al cuento tradicional, puede aplicarse a todos los demás. En un cuento no debe haber elementos ociosos, y si un pájaro cruza por el cielo del cuento, ese pájaro tiene una función bien especifica”. Es claro que aparte de captar los caracteres y particularidades de los seres humanos, se encuentra el lugar preferencial a la lectura de los maestros de la literatura universal. Suficiente con mencionar el caso de Gabriel García Márquez, que el conocimiento de Salka Valka, de Halldor Laxness, fue indispensable, en la creación de Macondo
Hay que recordar que fue la Universidad Veracruzana la que respaldó la edición del libro de cuentos Los funerales de la mamá grande, en su famosa Colección Ficción. Con este apoyo económico en los derechos de autor. Gabriel García Márquez, pudo finalizar su más importante proyecto de creación literaria. También nuestra Máxima Casa de Estudios de Veracruz consiguió dar a la luz pública en la misma Colección Ficción , otro libro de un autor colombiano: Diario de Lecumberri, de Álvaro Mutis una verdadera joya de la narrativa de América Latina. Por su parte, Marco Tulio Aguilera Garramuño, en dicha serie Ficción, y en las páginas de La Palabra y el Hombre, ha colaborado con sus ensayos, reseñas, novelas y volúmenes de relatos.
Es obvio mencionarlo: ya es más veracruzano de las palmeras del puerto jarocho, y al mismo tiempo Marco Tulio Aguilera Garramuño, colabora en tareas académicas en la capital de Veracruz Esta coincidencia de que la Universidad Veracruzana, tenga entre sus autores publicados a estos tres escritores originarios de varios sitios colombianos, demuestra una vez más la fundamental trascendencia de la labor editorial universitaria en el estado de Veracruz, México, América Latina y España.. Con esta exposición, la revista Cultura de Veracruz abre sus páginas a las referencias bibliográficas sobre el mundo literario de Marco Tulio Aguilera Garramuño. 

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1 comentario:

Anónimo dijo...

Por error tuve aceso a esta informacion y creo que es imperdonable que nuestra juventud tenga que pasar por gente abusiba y de una manera tan denigrante, este tipejo de nombre JUANPABLO ROJAS TEXON no tiene moral es disque profesor de filosofia del Instituto Educativo Panamericano http://www.institutopanamericano.com.mx/ , ella es una niñita de esa escuela de la prepa (es menor de edad) que alomejor por problemas en su casa busca un escape hasta su mama a estado en la escuela pero no la han apoyado y animales como este se aprovechan de nuestras niñas, esa es del tal quimico arturo morales rodriguez del lugar donde dan los cursos de la universidad el sabe que esas cosas pasan en su escuela y no hace nada son muchos los maestros que hacen lo mismo se a hablado de muchos maestros de esa escuela como el morboso de cobos que le piden dinero a los muchachos para pasar materias o salen los maestros a tomar con los alumnos, en que clase de escuelas se estan formando nuestras hijas y hijos, he sabido por varias personas que esta basura de tipo, solo busca seducir a las muchachas alumnas y maestras de esa escuela, que presiona a varias niñas a tener relaciones sexuales con el para pasar las clases que el da, por favor, alguien debe tener autoridad para poner un alto a estas cosas en las escuelas de nuestra ciudad es inperdonable que una basura con cara de mariguano robe la adolesensia de una NIÑA MENOR DE EDAD Y QUE LE SAQUE FOTOS PORNOGRAFICAS EN LOS HOTELES QUE LA LLEVA y con maniaticos como ese animal

hagan algo AUTORIDADES pueden ser sus hijas o hijos NO DEBEMOS PERMITIR ESTO, ES UN ASCO, GENTE COMO ESA NO DEBERIA ESTAR CERCA DE NUESTROS JOVENES


Sra. Fabiola Cárdenas


para ustedes que hacen promoción a gente sin ética, sin valores, sin moral, sin respeto.